Visita de estudiantes del Grado de Biología al Río Guadiamar

El 24 de marzo de 2017 tuvo lugar la excursión a la cuenca del río Guadiamar por parte de los estudiantes de la asignatura “Ecología del Cambio Global: Transición Actual de la Biosfera”, perteneciente al grado de Biología de la Universidad de Sevilla.

El objetivo de la excursión fue realizar un análisis ecológico y ambiental de las transformaciones paisajísticas y ecosistémicas producidas por la acción antrópica durante siglos en los alrededores de la ciudad de Sevilla. El río Guadiamar, por su importancia ancestral como fuente de agua y recursos, es un buen ejemplo de estas transformaciones que se pueden observar desde su nacimiento en la Sierra Norte hasta su desembocadura en el río Guadalquivir, en las marismas del Parque de Doñana.

Las profesoras María Cruz Díaz Antúnez-Barradas (US) y María José Leiva Morales (US) describieron los diferentes ecosistemas por donde discurre el río Guadiamar. En su parte alta, en la sierra, el río Guadiamar atraviesa bosques adehesados y plantaciones de eucaliptos. En el tramo medio,  aumenta la amplitud del valle fluvial apareciendo vegetación de ribera en las orillas y dehesas en las zonas altas. Más abajo, el río entra en el Paisaje Protegido del Corredor Verde del Guadiamar donde se aprecia la restauración forestal de las llanuras aluviales con arbustos y árboles mediterráneos (encinas, acebuches, retamas, romeros, etc.), mientras que el bosque galería lo forman álamos, fresnos y sauces. Por último, en el tramo bajo, desemboca en las marismas de Doñana,  donde aparecen cultivos de arroz y pastizales salobres.

En la parada de las Doblas (Sanlúcar la Mayor), Marta Gil Martínez (IRNAS-CSIC) fue invitada para hablar de las consecuencias y las medidas de restauración tras el vertido minero de Aznalcóllar al río Guadiamar, así como de los resultados de las investigaciones que realiza el IRNAS-CSIC en el Corredor Verde (proyectos RECARE y RESTECO). La contaminación del suelo por metales pesados, como el plomo, zinc, cadmio y cobre, afecta al crecimiento y salud de las plantas, a los organismos del suelo y en general, a la red trófica del ecosistema.  Se está investigando la interacción suelo-planta-microorganismo en suelos con diferentes niveles de contaminación. Se estudia la capacidad de las plantas y sus microbios asociados para estabilizar los metales pesados en el suelo (técnica conocida como fitoestabilización) y así reducir el riesgo de toxicidad en el ecosistema.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *